4 ago. 2016

Microrrelato: deporte olímpico, olimpiadas

Propuesta de relato para ENTC (Esta noche te cuento) finalmente no enviada. Las bases pedían   incluir un deporte olímpico en menos de 200 palabras en homenaje a las Olimpíadas.


Consultorio sentimental de Selena Inglis

La vi acercarse a la terraza. Bronceada, deportiva, apta para una prueba olímpica. Sorteó sillas, sombrillas y a un camarero despistado hasta llegar a mi mesa. «Cien metros valla», me dije. Apenas asentí a su pregunta —«¿Es suyo el descapotable mal estacionado?»—, salimos a escape hacia el aparcamiento. De ahí, directos al asiento trasero de su coche donde resolvimos nuestro conflicto de tráfico sin necesidad de guardias ni testigos.

Se llama María Elena y, en los siete meses que llevamos juntos, me he quedado en puro hueso y pellejos. ¿El secreto? Mucho deporte horizontal. También vertical (no perdona un ascensor vacío) y del diagonal ni le cuento. Festivos, laborables, mañanas, tardes y noches. Me dopa con pastillas azules. No puedo más. Ella es deportista de alto rendimiento y yo, más que amor, lo que necesito es una pausa. Nos queremos mucho, pero vivimos en continua fricción. Lo he intentado todo: contraatacar con tranquilizantes, infecciones fingidas... Incluso pedí ayuda al vecino y salió por piernas, como el fontanero. ¿Qué puedo hacer, señora Inglis? Ayúdeme, se lo ruego. 

©Mikel Aboitiz

No hay comentarios:

Publicar un comentario