18 sept. 2016

Relatos

Interruptores


Este hombre del antifaz de noche y pijama de rayas sabe que la desesperación es pasar horas en vela, probar mil posturas, abandonar la almohada sobre la cabeza y seguir sin pegar ojo, después de dar con el codo a su esposa, que no para de roncar. Ronca con entrega. Con la perseverancia de una corredora de fondo, mientras él repasa desconsolado nombres, efectos insuficientes y secundarios de relajantes musculares, somníferos e hipnóticos. Este hombre no puede más. Está a punto de ganar medalla olímpica en insomnio. Se levanta, el antifaz caído como el pañuelo de un atracador de sueños, rodea la cama y se arrodilla junto a ella. Cara con cara, la observa fijamente. Duerme dichosa, como si la felicidad fuera un hilito de baba escapando por la comisura de sus labios. Una hemorragia de felicidad que él no puede compartir, pero sí taponar. Con la suavidad de un dedo. Estira el índice con dulzura y un fogonazo de luz la despierta.

©Mikel Aboitiz


10 sept. 2016

Reeditados




La vida pausada 


La cabeza del caracol asoma de su concha como una colchoneta hinchándose a golpe de pulmón, extendiéndose lentamente, titubeante, irresoluta. Ella observa sin pestañear. En sus ojos negros brillan repeticiones minúsculas de su reptar por la hoja, un océano esmeralda surcado por un pesado buque que levanta su rastro húmedo de espumas en la mar. Imagino su alegría al contemplarlo, creo que ella disfruta esos movimientos inseguros, vacilantes, pausados. Si pudiera preguntarle cuánta poesía cabe en la espiral de un caracol, su respuesta no me decepcionaría: se lo zamparía. Así son las ranas. También ella.



©Mikel Aboitiz

5 sept. 2016

Otra historia de abogados


Salvada bajo su pseudónimo de Mikel Aboitiz ha logrado colarse por dos meses consecutivos en sendas finales de agosto y septiembre del concurso de microrrelatos de la Red de Abogacía. 
Dejo aquí los respectivos enlaces de sus relatos 
Abogados sabueso (agosto) : Enlace aquí 
                                   y
Mariano, Alberto y el sexo de los pollos (septiembre): Enlace aquí




30 ago. 2016

En menos de 101 palabras

- Adefesios - 

¡Me ama! Antonio sabe que él y especialmente yo somos unos adefesios y, aun así, me ama. Sostiene que no todo son frentes bruñidas, ojos copernicanos (todo girando en torno a ellos) ni cuerpos dignos de un Fidias. Que también cuenta la curiosidad, el deseo de trascender envoltorios grotescos, el poder hallar una perla en una ostra arrumbada. A mí no me gustan las ostras ni el lujo. Prefiero lo mundano e inmediato. Odio las falsas apariencias, los maquillajes. Por eso sufro en silencio y bebo los vientos por un bombón, el buenazo de Marcos. ¡Le amo!

©Mikel Aboitiz