27 may. 2012

Relato: Soga, papel y boli





Soga, papel y boli

Una soga tiene muchas posibilidades. Aquí el grosor y la flexibilidad son importantes, fundamentales para solucionar el problema. Su longitud no es, sin embargo, excesivamente relevante. Toda soga que se precie debería alcanzar los centímetros necesarios. Si no, deja de ser una soga para convertirse en un mero trozo de soga, un resto amputado e inútil. Hay quien desesperado echa mano de un cinturón por no hallar una soga, pero solo en casos extremos. Lo que no puede faltar es una silla o banqueta. Concretemos: ha de ser ligera, fácil de volcar. Por último se precisa de una viga, gancho o travesaño situado a una altura razonable y proporcionada a la estatura del sujeto. A mayor distancia del suelo, más plasticidad. Pero tampoco hay que exagerar. Resta algo indispensable: buena letra, papel y boli. Nada de tintas rojas. Seamos sobrios y escuetos en el mensaje. Eviten las telenovelas. El efecto de estas escasas líneas está garantizado. Incluso si quedan incompletas. No escriban demasiado. Queridos todos, tomo nota de mi propio consejo. Creo que me estoy alargando. Adiós.

©Mikel Aboitiz

1 comentario:

  1. El mejor de los recuerdos a esas "instrucciones" típicas de Cortázar.
    Un precioso micro. Gracias.
    ¡Saludos, Mikel!

    ResponderEliminar