Definiciones imprecisas: Desfachatez
Será preciso disculpen pero no voy a darme el trabajo de definir el término propuesto. Lo digo con descaro: no me da la gana. Prefiero proponerles que estén atentos a la actualidad electoral y que valoren entrevistas a miembros de partidos políticos. Sopesen algunas de sus respuestas. Sus cada vez más recurrentes salidas por los cerros de Úbeda. ¿Les suenan? Se harán cargo entonces de lo innecesario de explicar la desvergüenza, pudiendo recurrir a tanto ejemplo práctico pues, a poco que se fijen, alumbrarán el significado del concepto sin esfuerzo, aunque al hacerlo puede que incluso se sonrojen. De vergüenza ajena. Porque esquivan preguntas mejor que balas los superhéroes y, lo peor de todo, es que ni se despeinan. Sin embargo, me temo que insistir en esto es más inútil que hacerle la permanente a Prigozhin...
©Mikel Aboitiz