21 feb. 2012

En menos de 101 palabras (sin el título)



El Che de Olmedo

En su DNI figuraba Ernesto Guevara, natural de Olmedo (Valladolid), pero todos le llamaban Che. Él lo odiaba. Che, por aquí, Che, por allá. De niño fue monaguillo, acudía a misa domingos y fiestas de guardar y todos le decían: Che, tal, Che, cual. Hasta el cura le reconvenía: Che, llegas tarde. Che,... Harto, decidió refugiarse en el teatro. Creció y fundó un taller de aficionados. Su primer estreno: Wilde (La importancia de llamarse Ernesto, por supuesto). Las primeras críticas confirmaron su fracaso: Genial, Che. Qué gran director eres, Che. Desesperado, abandonó el teatro y buscó consuelo en la Revolución.


©Mikel Aboitiz

                                      

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