11 nov. 2012

En menos de 101 palabras


Perrillo: cuadrúpedo de índole doméstica, cuasante de incomodidades cuando sostitene su peso sobre tres patas.
La lengua Salvada (del Diccionario inconcluso de necedades)

Recursos Caninos

Aquella mujer que esperaba conmigo el ascensor tenía los ojos tristes de un pequinés y yo —pendiente del ERE— un día de perros, así es que ni le cedí el paso ni saludé. Dentro de la cabina se giró recriminatoria, con cara de bulldog, para ladrame un «buenos días». Me acobardó, me sentí descortés, pillado en falta. Al llegar al nivel de las oficinas, reculé con el rabo entre las piernas.
No era necesario ser un sabueso para caer en la cuenta de que era la nueva directora de personal. El dóberman del jefe.

©Mikel Aboitiz


1 comentario:

  1. Muy bueno. Está muy conseguida la transformación de esta mujer de pequinés a dóberman. Yo la he visto perfectamente en mi cabeza. Enhorabuena. Me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

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