8 may. 2013

En menos de 101 palabras









Saudade matemática

Lo echa de menos, pero por más que lo intenta, no da con el qué. Por eso no para de cavilar, dividido entre razón y añoranza. ¿Qué es aquello que echa de menos? Algo no le cuadra. Quebrado, debilitado de tanto discurrir y penar, multiplica sus esfuerzos por dar con la raíz del problema. Echa el resto buscando el hilo conductor, el común denominador de sus inquietudes, hasta perder de manera integral la razón, el sentido de la proporción. Finalmente, muere desesperado, dejando que la tierra acoja en su seno a este hombre sin solución.


©Mikel Aboitiz

3 comentarios:

  1. Aunque yo no sea portugués ni especialista en Pessoa, tu breve la define a la perfección.

    A menudo, si sufres la manía de escribir es mejor no intentar llegar a la raíz de los problemas, ya sea esa raíz simple o cuadrada.

    A pesar de que no te dejen comentarios, siempre hay alguien que te lee. Internet es así de curioso.

    Un saludo.

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    1. Pero si me dejan un comentario, como el tuyo, la sensación de que me han leído se potencia a la (qué bien!)+1

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  2. Dicho y hecho, te he leído y hago un comentario.
    Es curioso como el lenguaje matemático influye en nuestro lenguaje cotidiano ¿o es al revés?

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