31 ene. 2016

Otro historia de abogados

Empatía

Cero grados. Se ha quedado frío, helado, sin plan. Ha perdido frente al neumólogo su legendaria seguridad, aquella que le diera nombre entre abogados. Observa los dedos entrelazados del doctor sobre las tapas rojas del vademécum y se distrae. Le vienen imágenes, fogonazos inoportunos de su llegada al consultorio. El portal nuevo, las piernas de plomo negándose a subir las escaleras, el pezón del timbre oxidado. El médico se le acerca de nuevo, atento a cómo encaja la noticia, a cómo se afloja la corbata y mira inquieto a los lados, cerciorándose de que todo sigue aún en el mismo sitio. Siente posarse la mano tranquilizadora del doctor  en su hombro. Y es la suya propia, tantas veces sujetando a un cliente. Como quien apuntala un edificio amenazado de vencimiento, cuando el reo recibe la sentencia de cárcel y él le repite un mantra de palabras como recurso, apelación. Quimioterapia.  


©Mikel Aboitiz

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