13 feb. 2016

Otra historia de abogados


No siempre se consigue... sin embargo Salvada no ceja en su empeño de intentar colocar esas cinco palabras dadas (fuerza / fiador / bisiesto /administración / cuadrado) en un relato sobre abogados con un máximo de ciento cincuenta palabras en el concurso de la Red de Abogacía. 
Aquí va su pasado intento...



La cuesta de enero
Lo dice el refrán: «Año bisiesto año siniestro». Por fuerza este es trisiesto: la Administración de Justicia se encoge al reducirse el número de magistrados. ¡Adiós a mi ansiada plaza de juez! Mi novia... ¡Adiós a mi novia!, para qué entrar en detalles si mi mejor amigo los conocía al dedillo: ¡Adiós a mi mejor amigo!, mi fiador y aval en tantos pleitos de la vida. ¡Vaya enerito! Sin embargo no me hundo porque soy un optimista acérrimo y aplico el refranero: «Quien nace redondo no muere cuadrado». Así es que pronto me vengo arriba. Me adapto a la adversidad. La judicatura ya no me interesa (no con mis antecedentes). Mi novia y mi examigo ya no son un estorbo. Desaparecieron juntos. Y yo aquí, negándolo todo. A la espera de la visita de un compañero de carrera. El abogado que me sacará lo antes posibles de entre rejas.

©Mikel Aboitiz

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