11 oct. 2018

Otra historia de abogados

Y los deberes sin hacer

Consulto el caso con varios doctores, asiduos clientes de la pensión de mis padres. Unos opinan que, acercándose su aniversario, la paciente sufre la crisis de los cuarenta, mal muy extendido entre la ciudadanía. Otros la toman por demasiado ennoblecida, piensan que le sobran títulos y que se la tiene mimada en un pedestal. Los pareceres son encontrados. Tancredi, el italiano, la compara con la longeva paciente americana y cree necesario operarla de urgencia para que todo siga como está. Esto enciende a Suances: «¡A mí que no me toquen mis derechos!». Los doctores en leyes se agitan en torno a la mesa, discuten a voz en cuello y yo, aprovechando un descuido, agarro a la paciente del centro de la mesa y me la guardo en la cartera. Subo corriendo a mi cuarto y, a salvo del jaleo, intento hacer sin ayuda los deberes sobre la constitución del 78.


©Mikel Aboitiz
 

2 comentarios:

  1. Muy imaginativa entrada. La paciente habrá que adecentarla un poco, actualizarla en definitiva. Lo que que ocurre es que hay doctores con visiones y tratamientos diferentes

    Un abrazo

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