- Espero que te gusten los insectos -
Ha dejado la margarita calva de tanto deshojarla —me llama, no me llama— y se siente nervioso como un mosquito en medio de un vendaval, confundiendo su estómago con una bolsa repleta de mariposas. Todo comenzó cuando sus amigos le confiaron entre risas: —Le llaman la mantis —. Entonces, su cerebro de mosquito se hinchó hasta el tamaño de un escarabajo pelotero para albergar la posibilidad de sexo...(si deseas leer el resto, pincha aquí. para ver la página de ENTC (Esta noche te cuento)
©Mikel Aboitiz
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