19 nov. 2012

En menos de 101 palabras


Perspectivas

De la rutina insípida de su oficina surgió esa pasión por estudiar las motitas de polvo que surcan el aire sobre su escritorio. Se mueven lentas como galaxias. Apoya el mentón en la mano, fascinado por aquellos mundos flotando sobre la pantalla, mientras esta se llena de mensajes del jefe (Asunto: URGENTE). Sin dejar de admirar aquellas miríadas de planetas enanos descuelga el teléfono para no ser molestado. Transformado en Dios, observa galaxias desde una esquina del Universo, cuando nota sobre su hombro el peso de la mano del jefe convirtiéndole en mota de polvo.

©Mikel Aboitiz



2 comentarios:

  1. Jajaja, Mikel. Me encanta el desenlace cruel a esa ensoñación. Muy buen relato.

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  2. Coincido con la valoración del Piel de Retales, Mikel. Un desenlace cruel -aunque previsible- que dota al relato de cierto juego en espiral.

    Buen trabajo. Buena apuesta para el concurso.

    Abrazos,

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