31 oct. 2011

En menos de 101 palabras (sin título ni frase inicial)



Lavarse las manos con fuego 
Tiñéndolos de un tono similar a un sonrojo, las llamas de la chimenea devoraban los documentos inculpatorios. Sudoroso, agobiado, se afanaba por avivar el fuego antes de que llegara la policía. Pasados unos minutos, llamaron a la puerta. Miró desconcertado hacia ella y luego a las llamas. De nuevo a la puerta. Un silencio de vértigo se rompió con el crepitar del fuego. Sonaron dos golpes más. La suerte estaba echada. Se restañó el sudor, ajustó la corbata y con la mano aún descansando en el pomo de la puerta, pensó en lo inexorable de las leyes naturales. Abrió y, con una amplia sonrisa, recibió a los agentes
 ©Mikel Aboitiz

1 comentario:

  1. Muy buen título, muy buen microrrelato. Sí, señor. Redondo.

    1saludo

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